¿Política de mierda o mierda de políticos?
Cada día me cuesta más entender cómo consiguen hacer los votantes del Partido Popular para mirar para otro lado ante el bochornoso comportamiento que tienen sus dirigentes. ¿Realmente alguien cae en la trampa de creerse las estúpidas acusaciones de espionaje y de persecución con las que el PP pretende desviar la atención de la trama de corrupción que afecta a diputados, senadores, consejeros, alcaldes, el tesorero y algún que otro dirigente regional del partido?
Porque lo de hoy es para mear y no echar gota. El PP suelta sus acusaciones sin pruebas en sede parlamentaria y, cuando el ministro del Interior habla en un aparte con dos diputados del PP para recriminarles su actitud, ellos van y dan una rueda de prensa acusándole de haberles amenazado con escucharles ilegalmente (!) y de haberse puesto violento, extremo este que encaja en el típico recurso derechil de acusar al otro de "perder los estribos", y que ha sido desmentido por los testigos presenciales.
¿Huida hacia adelante? ¿Más leña al fuego para seguir desviando la atención? ¿Si me acusas de corrupto yo te acuso de cualquier cosa que suene peor, aunque no tenga pruebas ni tenga pensado poner denuncia alguna porque sé que es mentira? ¿Da igual la chorrada que se me ocurra que siempre habrá medios de comunicación afines para amplificarla y darme cobertura?
Como digo, anda que no hay que tener unas tragaderas bien gordas para comulgar con semejantes estupideces. ¿Eso es lo que entienden algunos por "política"? No me extraña entonces que la gente pase de la política... que es precisamente lo que ellos pretenden, por cierto. Si total, los suyos van a votar igual.









